La preparación inicia marinando la pechuga de pato durante 24 horas en un aceite ahumado natural elaborado en casa y algunas hierbas como romero y tomillo. Una de las claves del éxito es hacer pequeñas incisiones en la carne, de manera que, al momento de asarla, la grasa aflore y se cocine mejor el pato, al mismo tiempo que absorbe los sabores del marinado. En una sartén caliente se sella la pechuga por dos minutos de cada lado y se corta en lonjas para disponer sobre ensalada de papa. Esta viene acompañada de cogollos y salpicada de una emulsión, una mayonesa suave elaborada con los jugos que brotan del pato, esencia de trufa blanca, cebollas y mantequilla. El toque de magia viene con el emplatado a manos de la creatividad y el ingenio de nuestros chefs expertos.
Los socios pueden disfrutar este plato en el Restaurante El Nogal del piso 7. Recomendamos acompañarlo con un vino albariño que armoniza con su gran expresión aromática.